Oraciones pseudorreflejas


Hay oraciones que se disfrazan de reflexivas pero no lo son.

Los verbos que las constituyen se llaman pronominales, por el hecho de ir acompañadas de un (falso) pronombre.

Indican un cambio de estado en el sujeto o un cierto énfasis intensivo en el verbo (a diferencia del mismo verbo sin el pronombre).

Pueden construirse con un CD (transitivas) o con un CRég (intransitivas):

 

Se cayó de la bicicleta.

Me he comido todas las lentejas.

Se pasean con sus hijos por esta calle.

Nos arrepentimos por/de aquellos tiempos.

Parece complicado distinguirlas, pero no lo es tanto.

Basta con intentar la sustitución del morfema pronominal por un pronombre personal de CD o CI para comprobar que es imposible, a diferencia de las oraciones propiamente reflexivas.

*Lo cayó de la bicicleta.

*Le he comido todas las lentejas.

*Lo pasean con sus hijos.

*Los arrepentimos.

Me peino yo y luego lo peino a él.

 

¿Por qué?

Sencillamente, el morfema en cuestión no es un argumento del verbo, sino un modificador de su aspecto. De ahí que se las llame también “oraciones medias”, aun cuando la voz media del griego clásico no existe en castellano.

Oraciones reflexivas y recíprocas


¿Qué pasa cuando coinciden el sujeto y (alguno de) los complementos?

En la vida real, hay muchas acciones o procesos en los cuales una misma persona realiza distintos roles a la vez: me lavo o no me lavo, me pinto mi casa, me hago un retrato, nos miramos a los ojos, nos enviamos mensajes con el whatsappos reconocéis por la calle, se aman, etc.

O sea, además de actuar como agentes, hablantes, experimentadores, también podemos ser el objeto afectado o el destinatario o el causante de esa misma acción/proceso.

Así de complicados somos.

Reflexividad

En casi todas las lenguas, hay marcas que distinguen aquellos procesos y acciones en los que un sujeto agente, hablante o destinador se refiere a sí mismo/a:

me peino, me digo, me organizo, etc.

Reciprocidad

También se diferencia sintácticamente una relación a dos (o más) bandas, entre agentes, hablantes o destinatarios, que intercambian las mismas acciones o procesos, de forma simultánea, por lo general con verbos cognitivos y comunicativos:

nos saludamos, se reconocieron, se hablaron.

Pronombres reflexivos y recíprocos

Vamos a analizar las oraciones que incluyen pronombres reflexivos y recíprocos.

No se distinguen por la forma, ni por la sintaxis (núcleos de un Sintagma Nominal), sino por el uso que hacemos de ellos en un enunciado.

Número / Persona

Singular

me

te

se

Plural

nos

os

se

De acuerdo con el uso, los pronombres recíprocos suelen aparecer en plural; pero puede ocurrir que se construyan en singular, si el sujeto está formado por un nombre colectivo:

La gente de este pueblo se relaciona muy bien (entre sí).

Como norma general, los pronombres reflexivos átonos pueden acompañarse de un reflexivo tónico (SPrep): a/por mí/ti/sí mismo/a.

Me corto el pelo por/a mí mismo.

Por su parte, los pronombres recíprocos son coherentes con el uso de sintagmas que expresan la mutualidad o la reciprocidad: entre nosotros/as, unos/a a otros/as, mutuamente, etc.

La gente de este pueblo se relaciona muy bien entre sí.

Pedro y Mara se citan el uno al otro con frecuencia.

Todos ellos son demandados por el verbo de la oración en que aparezcan. Es decir, tienen relevancia como argumentos que representan un papel semántico (objeto afectado, destinatario, causante).

Me (objeto afectado) peino.

Además, como acabamos de comprobar, tienen el mismo referente que el sujeto (son correferenciales); es decir, concuerdan con el sujeto y con el verbo en cuanto a la persona (1ª, 2ª, 3ª), y, salvo excepciones, también en el número (sing. y plural).

Nosotros nos llamamos por nuestro nombre.

Pedro y Mara se quieren mucho.

1) Oraciones reflexivas y recíprocas directas

Los pronombres desempeñan la función de Complemento Directo (oración reflexiva o recíproca directa), si el verbo usa dos argumentos, p.ej. agente (Sujeto) y objeto afectado (CD):

Oración reflexiva

Pedro se (CD) lavó 

Oración recíproca

Mara y Pedro se (CD) miraron. 

2) Oraciones reflexivas y recíprocas indirectas

¿Qué ocurre cuando se hace explícito otro complemento directo en calidad de objeto afectado o tema?

Pedro se lavó la cara (CD).

Entonces, el pronombre reflexivo o recíproco cambia de papel (destinatario o beneficiario) y de función sintáctica (Complemento Indirecto).

Como consecuencia, el verbo utiliza TRES ARGUMENTOS:

– destinador (Sujeto), tema (CD) y destinatario (CI):

Mara y Pedro (Suj.) se (CI) enviaron un mensaje (CD).

(Cfr. María y Pedro le enviaron un mensaje a su amigo).

– agente (Sujeto), objeto afectado (CD) y beneficiario (CI):

Pedro (Suj.) se (CI) lavó la cara (CD).

(Cfr. Pedro le lavó la cara a Mara).

Si el verbo utiliza un complemento de régimen, el resultado es el mismo que si añadiéramos un CD:

Mara y Pedro (Suj.) se (CI) hablaron de muchas cosas (CRég).

(Cfr. Mara y Pedro hablaron a sus hijos de muchas cosas).

Además, la oración puede llevar uno o varios ADJUNTOS, que  no influyen en la función sintáctica de los pronombres:

Pedro y Mara (Suj.) se (CD) miraron felices (Complemento Predicativo) a la puerta de su nueva casa (CCLugar).

(Cfr. Pedro y Mara miraron felices su nuevo hogar).

Tipos de oraciones según el sujeto: pasivas e impersonales


1) Oración activa

No es un término apropiado, porque se refiere a oraciones cuyo sujeto puede ser un agente (verbos de acción); pero también son posibles otros papeles semánticos en la misma función:

María tiene quince años –> “María”: sujeto con el rol de tema conocido + SV/Pred (V + CD)

Pedro ha disfrutado de la película –> “Pedro”: sujeto experimentador + SV/Pred (V + CRég)

Incluso puede tratarse de un sujeto paciente, aunque la estructura de la oración no sea pasiva:

Pedro sufrió un accidente –> “Pedro”: sujeto con el rol de paciente + SV/Pred (V+ CD)

Así pues, se trata de oraciones transitivas o intransitivas.

2) Oración pasiva perifrástica

Se llama así porque el verbo consiste en una perífrasis pasiva, formada por

Verbo auxiliar: SER + Verbo principal en participio.

Ej. fue localizado

Se construye con DOS ARGUMENTOS

– un sujeto paciente

El niño de mi vecino 

– la mayoría de las veces, un complemento agente: SPrep introducido por la preposición por

por la Guardia Civil

Puede llevar uno o varios ADJUNTOS

en el bosque

de madrugada


¿Cuándo se utiliza esta construcción? Si queremos destacar el PACIENTE en primer lugar (como argumento principal: es decir, sujeto de la oración), a la vez que nos referimos al AGENTE de manera explícita.

3) Oración pasiva refleja

En castellano es mucho más frecuente otra construcción, en la que también el PACIENTE es el protagonista, pero el agente no se expresa, ya sea porque es conocido por los interlocutores, ya sea porque se prefiere ocultarlo.

Se construye por medio del morfema SE (no confundir con el pronombre homófono) y el verbo que corresponda:

se rompieron

ARGUMENTO ÚNICO: SUJETO

Las ventanas

ADJUNTOS

el día de la tormenta

4) Oración impersonal

Sería más apropiado llamarla “oración sin sujeto”. El verbo se conjuga en 3ª persona del singular, pero no hay un “sujeto omitido” o elíptico, que pudiera hacerse explícito.

4.1) CON UN SOLO ARGUMENTO: COMPLEMENTO DIRECTO

– Verbo haber, que se utiliza siempre en 3ª persona del singular, sea cual sea su tiempo: hay, hubo, había, habrá.

Hay mucha niebla. 

– Verbo hacer, cuando indica una situación atmosférica o climática:

Hace frío y viento.

 

4.2) SIN ARGUMENTOS

Verbos que señalan un fenómeno natural

Amanece

Ha anochecido

Llueve

Nieva

Tiembla (en Hispanoamérica)

Pueden ir acompañados de uno o varios ADJUNTOS:

Ha llovido mucho en mi pueblo.

Aquí anochece muy temprano.

 

5) Oración impersonal refleja

También es bastante frecuente en nuestra lengua. No se confunde con la oración pasiva refleja, aunque ambas utilizan el morfema SE como marca sin valor pronominal.

¿Cómo distinguirlas?

– El verbo aparece en 3ª persona del singular, como en todas las oraciones impersonales.

Se dice

Se nota

Se habla 

– ÚNICO ARGUMENTO: COMPLEMENTO DIRECTO o COMPLEMENTO DE RÉGIMEN.

Muchas veces realiza dicha función una proposición subordinada introducida por la conjunción que

que estamos saliendo de la crisis.

el cambio de gobierno.

de una revolución pacífica. 

 

¿Con qué intención se utilizan estas oraciones? Desde luego, no se refieren a fenómenos naturales. El hablante pretende manifestar una opinión general o una postura colectiva.

Se ha tratado bien a los invitados.

Se los ha tratado bien.

Se os echa mucho de menos.

Tipos de oración según su complemento: transitivas e intransitivas


Como ya vimos en su momento, las oraciones simples se clasifican en tipos en razón de su estructura argumental, siempre en relación con el verbo.

Atendiendo a los complementos (directo, indirecto, de régimen), se distingue entre oraciones transitivas (con un CD) e intransitivas (sin CD). Ambos tipos incluyen diversas combinaciones (con un CI y con un CRég).

 

1) ORACIÓN TRANSITIVA

Dependiendo del tipo de verbo, las oraciones transitivas pueden construirse de distintos modos.

ARGUMENTOS:

1) Con verbos que denotan una relación, una experiencia o una acción:

SUJETO

COMPLEMENTO DIRECTO

2) Con verbos de comunicación o intercambio: “decir algo a alguien”

SUJETO

COMPLEMENTO DIRECTO

COMPLEMENTO INDIRECTO

ADJUNTOS:

COMPLEMENTOS CIRCUNSTANCIALES

2) ORACIÓN INTRANSITIVA

2.1) Muchos verbos (inergativos o inacusativos) se construyen con un solo argumento:

SUJETO (paciente, experimentador, agente)

 Ha crecido mucho la hierba.

Ese atleta corre muy bien.

 2.2) Otros verbos exigen, al menos, dos argumentos. Pero se diferencian de las construcciones transitivas por el hecho de que exigen o “rigen” la presencia de una preposición (carecer de, arrepentirse de/por, etc.). Es el caso de muchos verbos de movimiento (ir a, venir de, pasar por, etc.). 

SUJETO

COMPLEMENTO DE RÉGIMEN (SPrep)

2.3) Por último, hay verbos de experiencia que se construyen con dos argumentos: el Sujeto es la causa o el causante de lo experimentado (un sentimiento, una emoción), mientras que el segundo argumento (Complemento Indirecto) es ocupado por el experimentador: gustar, emocionar, entusiasmar, repeler (en una de sus acepciones), etc.:

A Pedro y a mí nos gustan mucho las películas de aventuras.

Ya hablamos de ellos con anterioridad; no debe confundirse el Tema o argumento relevante, en primera posición (por lo general, el CI), con el Sujeto. Ahora hay que fijarse en el hecho de que carecen de Complemento Directo.

Tanto unos como otros pueden construirse con uno o varios ADJUNTOS:

COMPLEMENTOS CIRCUNSTANCIALES.