Comentario crítico: Luis Cernuda, “Peregrino”


PEREGRINO

¿Volver? Vuelva el que tenga,
tras largos años, tras un largo viaje,
cansancio del camino y la codicia
de su tierra, su casa, sus amigos,
del amor que al regreso fiel le espere.

Mas, ¿tú? ¿Volver? Regresar no piensas,
sino seguir libre adelante,
disponible por siempre, mozo o viejo,
sin hijo que te busque, como a Ulises,
sin Ítaca que aguarde y sin Penélope.

Sigue, sigue adelante y no regreses,
fiel hasta el fin del camino y tu vida,
no eches de menos un destino más fácil,
tus pies sobre la tierra antes no hollada,
tus ojos frente a lo antes nunca visto.

Luis Cernuda, Desolación de la quimera (1956-62)

 

Temas

Desarraigo y ruptura con la tierra nativa (símbolo: Itaca)

La “España peregrina”: vivencia de los exiliados republicanos o antifranquistas que no quieren volver (símbolo: Odisea sin regreso)

Valor supremo de la libertad personal (frente a sus limitaciones por la dictadura franquista)

etc.

 

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Poemas del exilio


Después de haber seleccionado un poema de exiliados, sobre el exilio o sobre el afuera en que estamos, grabamos su recitación. He aquí el resultado.

http://www.ivoox.com/poesia-del-exilio_md_2973677_1.mp3″ Ir a descargar

Max Aub, Diario de Djelfa (1942)
“Cancionerillo africano”, 3

Cada año muere la tierra,
cincuenta son la medida
más corriente de los hombres
tres meses la de la espiga,
una mañana las flores,
horas las moscas del día,
montan siglos las ballenas,
y tanta muerte es la vida,
igual que estas alambradas
plantan la libertad viva.

 

Foto del Campo de concentración de Djelfa (Argelia, 1942)

El Bosque y el mar


Estos rumores…

Estos rumores, estos
leves susurros conocidos
de cielos, hojas, vientos y oleajes
son mis aires mejores, ya felices
o confesadamente melancólicos.
Vuelvo a encontrarlos, vuelvo
a sentirlos tan míos
después de tan alegres y cansados
recorridos por tierras veneradas
que eran mi vida antigua,
la clara vida cuando mis cabellos
al sol volaban libres, sin temores.

Aquí están prolongados
en lamentos que fueron mi lenguaje,
en onduladas sílabas o en largas
conversaciones o en subido llanto.

Nada como sentirse comprendido,
enlazado, mezclado, arrebatado
por este misterioso idioma de los bosques,
de la mar, de los vientos y las nubes.
Ya es una sola voz, una garganta
sola la que susurra,
la que viene y se va rumoreando.
Uno el sonido del total concierto.

Vuelve el poeta al aire de sus aires.

(Poemas de Punta del Este)

 

ANTONIO BERNAL RODRIGUEZ

Rafael Alberti: Lo que dejé por ti.


Dejé por ti mis bosques, mi perdida
arboleda, mis perros desvelados,
mis capitales años desterrados
hasta casi el invierno de la vida.

Dejé un temblor, dejé una sacudida,
un resplandor de fuegos no apagados,
dejé mi sombra en los desesperados
ojos sangrantes de la despedida.

Dejé palomas tristes junto a un río,
caballos sobre el sol de las arenas,
dejé de oler la mar, dejé de verte.

Dejé por ti todo lo que era mío.
Dame tú, Roma, a cambio de mis penas,
tanto como dejé para tenerte.

Roma, peligro para caminantes (1968)

Lucía Cordero Sánchez.         2 Bachillerato C.

ME DESTIERRO, MIGUEL DE UNAMUNO


Me destierro a la memoria,
voy a vivir del recuerdo.

Buscadme, si me os pierdo,
en el yermo de la historia,
que es enfermedad la vida
y muero viviendo enfermo.

Me voy, pues, me voy al yermo
donde la muerte me olvida.

Y os llevo conmigo, hermanos,
para poblar mi desierto.

Cuando me creáis más muerto
retemblaré en vuestras manos.

Aquí os dejo mi alma, libro,
hombre, mundo verdadero.

Cuando vibres todo entero,
soy yo, lector, que en ti vibro.

 

Imagen

MARÍA PIÑERO MUÑOZ, 2º BTO C

El Bosque y el mar


Estos rumores…
Estos rumores, estos
leves susurros conocidos
de cielos, hojas, vientos y oleajes
son mis aires mejores, ya felices
o confesadamente melancólicos.
Vuelvo a encontrarlos, vuelvo
a sentirlos tan míos
después de tan alegres y cansados
recorridos por tierras veneradas
que eran mi vida antigua,
la clara vida cuando mis cabellos
al sol volaban libres, sin temores.
Aquí están prolongados
en lamentos que fueron mi lenguaje,
en onduladas sílabas o en largas
conversaciones o en subido llanto.
Nada como sentirse comprendido,
enlazado, mezclado, arrebatado
por este misterioso idioma de los bosques,
de la mar, de los vientos y las nubes.
Ya es una sola voz, una garganta
sola la que susurra,
la que viene y se va rumoreando.
Uno el sonido del total concierto.
Vuelve el poeta al aire de sus aires.
(Poemas de Punta del Este)
Ana Moreno Alcón.               2º Bachillerato C.