Vicente Aleixandre

Adolescencia 

Vinieras y te fueras dulcemente,

de otro camino

a otro camino. Verte,

y ya otra vez no verte.

Espadas como labios

El tigre, el león cazador, el elefante que en sus colmillos lleva algún suave collar,
la cobra que se parece al amor más ardiente, 
el águila que acaricia a la roca como los sesos duros, 
el pequeño escorpión que con sus pinzas solo aspira a oprimir un instante la vida, 
la menguada presencia de un cuerpo de hombre que jamás podrá ser confundido 
con una selva, 

La palabra

Pero estas dulces bolas de cristal
estas cabecitas de niño que trituro
pero esta pena chica que me impregna
hasta hacerme tan negro como un ala.

Mar y aurora

Todo el ámbito se recorre, se llena
de crecientes tentáculos,
alba clara, alba fina, que se adentra,
a volúmenes largos, en estratos de luz,
desalojando la estéril sombra,
fácil presa a esta hora.

Imagen

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s